Disfrutar de un buen recreo y momento para distraerse debajo del agua a pesar del clima no es mala idea. La práctica de permanecer dentro del agua, mientras nadamos o nos bañamos, históricamente ha sido una buena manera de obtener múltiples beneficios para tu cuerpo y también para tu belleza.

Beneficios de estar dentro del agua

Activa el metabolismo.

Tu cuerpo dentro del agua tiende a calentarse para regular la temperatura, de manera que se utilizan muchas calorías del cuerpo, ayudando a mantener el peso de tu cuerpo y, posiblemente, no engordar.

Mejora el buen humor.

El agua fría estimula los neurotransmisores lo que genera un mejor humor en las personas.

Reafirma la piel.

tonifica los músculos y desaparece la celulitis. El agua es 12 veces más resistente que el aire, por lo que al ejercitarte dentro del agua realizarás un buen ejercicio que tonifica.

Mejora tu rendimiento.

Muchos deportistas se bañan en agua fría para recuperarse de la fatiga muscular después de someterse a la actividad deportiva. Según los expertos, hay un impacto de la presión del agua en el cuerpo que reduce las molestias y las inflamaciones, haciendo que las fibras musculares se relajen y se regeneren, obteniendo así, un mejor rendimiento en tu cuerpo.

Retrasa el dolor muscular.

La inflamación y el edema. Gracias a la presión hidrostática del agua y su baja temperatura se puede notar una mejora prominente ante estas molestias musculares y su pronta recuperación.

Mejora el sistema inmunológico.

Al permanecer dentro del agua fría, nuestro cuerpo reacciona generando glóbulos blancos y protegiendo el cuerpo de infecciones. Según un estudio del Journal of Sports Medicine, también se aniquilan ciertos virus y productos de desecho de nuestros tejidos.

Estimula el sistema respiratorio.

El agua fría provoca que nuestro corazón se acelere, haciendo que respiremos con mayor intensidad, haciendo que al intercambiar más aire, tengamos más flujo de oxígeno y, por ende, tengamos más energía.